El tabaco y la conducción: ¿se puede fumar conduciendo?

Se puede fumar conduciendo

Encender un cigarrillo al volante puede acarrear riesgos graves, tanto para el conductor como para la seguridad vial. Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, celebrado cada 31 de mayo, aprovechamos para recordar los riesgos de fumar mientras se conduce.

Fumar al volante: ¿qué dice la ley?

De acuerdo con la Dirección General de Tráfico, fumar al volante no está prohibido. Sin embargo, la propia institución aclara que es un acto peligrosísimo y que sí puede estar relacionado con sanciones legales.

La legislación aclara que, en todo momento, los conductores deben estar atentos en todo momento y en condiciones de controlar sus vehículos, además de estar obligados a mantener su propia libertad de movimientos. Conducir y fumar al mismo tiempo podría ser interpretado como una acción que impide el control del vehículo y que resta atención a los peligros de la carretera.

Si tenemos en cuenta que un conductor puede recorrer hasta 113 metros a 100km/h sin atención en la carretera por el tiempo dedicado a encender un cigarrillo -4,1 segundos- podemos entender la peligrosidad de fumar conduciendo. Asimismo, recordamos que las distracciones al volante son las causantes del 33% de los accidentes mortales, por lo que fumar puede llevar a un despiste irremediable.

Todavía tratando los temas legales, es importante recordar que arrojar una colilla por el coche SÍ que es un acto sancionable. La DGT nos recuerda que, si lo haces y eres sorprendido por la Guardia Civil o la policía, puedes ser denunciado con una sanción económica de 200 euros, además de perder 4 puntos del permiso de conducir. Si la colilla arrojada provoca un incendio y se puede relacionar con el conductor, la multa de tráfico podría incluso convertirse en una pena legal, condenable con prisión de 3 a 6 años.

¿Qué pasa con los transportistas? ¿Se puede fumar conduciendo un camión?

Según la legislación, queda prohibido fumar en los espacios de trabajo. Teniendo en cuenta que los vehículos (camión, furgoneta, taxi, etc.) son lugares de trabajo para los transportistas, legalmente no podrían fumar en estos espacios, así como en el recinto empresarial. Hacerlo podría dar lugar una sanción por el incumplimiento de la normativa e incluso existen precedentes de despidos por parte de la empresa.

El tabaco en los espacios cerrados

Indirectamente, el tabaco puede aumentar la inseguridad vial. Eso se debe a que las más de 7000 substancias del humo de un cigarro quedan retenidas en el vehículo durante semanas, lo que conlleva a un aumento considerable del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, tumorales, ictus o bronquitis crónicas.

Asimismo, la mala oxigenación derivada del monóxido de carbono del tabaco aumenta la sensación de cansancio, la falta de concentración, irritabilidad, somnolencia, dolor de cabeza, etc., lo que disminuye la rápida capacidad de reacción de los conductores frente a las situaciones adversas en la carretera.

Conclusión

Al conducir, puede que no seamos conscientes del peligro de encender un cigarrillo y fumar al volante, además de los riesgos que esta práctica conlleva para la salud. En caso de mantener el hábito, lo aconsejable es detener el vehículo para fumar y así minimizar sus inconvenientes y garantizar la seguridad en la conducción.