¿Cómo conducir de manera eficiente?

Las claves para una conducción eficiente

¿Sabes cómo conducir de manera eficiente? La conducción eficiente es una buena forma de ahorrar combustible y ayudar a conservar el vehículo, algo que actualmente nos preocupa especialmente debido a los elevados precios del carburante, que ya superan los 2€ por litro, tanto en gasolina como en diésel. ¿Quieres saber cómo practicarla? No te preocupes, aquí te mostramos todos los secretos y trucos para ahorrar gasolina con una conducción eficiente.

¿Qué es la conducción eficiente?

Para empezar, nos referimos a conducción eficiente cuando hablamos de un estilo de conducción que busca ahorrar combustible al tiempo que se consigue un mayor confort de viaje, reducir el riesgo de accidentes y disminuir la contaminación medioambiental. Lógicamente la conducción eficiente y el ahorro de combustible también van a ayudarnos a ahorrar, no sólo en carburante sino también en repuestos y en mantenimiento.

Este modo de conducción requiere seguir una serie de reglas que son fáciles de cumplir y que resultan muy eficaces, y cuyo objetivo es aprovechar las ventajas de la tecnología y de los modernos motores junto con una serie de pautas fruto de la experiencia y el análisis de los expertos. En España seguimos por detrás de otros países europeos en conducción eficiente, y eso hace que haya más gasto de combustible, más contaminación, y más accidentes.

¿Por qué conducir con más eficiencia permite ahorrar gasolina?

Una conducción eficiente permite ahorrar combustible. Nuestro comportamiento al volante influye en el gasto de combustible; al anticiparnos a las situaciones, mantener una correcta relación de marchas y evitar derrochar combustible acelerando y frenando, malgastamos menos combustible y acabamos ahorrando mucho dinero (mucho más del que creemos) y, de paso, también muchos gastos en mantenimiento.

¿Qué ventajas aporta?

Conducir de forma eficiente ayuda a ahorrar carburante, pero son muchas más las ventajas que nos aporta; podemos resumirlas en las siguientes:

Mejora el confort de conducción:

Al conducir de forma más eficiente evitamos realizar frenazos y acelerones bruscos y vamos adaptando nuestra velocidad al volumen del tráfico previendo con anticipación cualquier imprevisto, lo que hace que llevemos una conducción mucho más tranquila, cómoda y libre de tensiones.

Mejora la calidad del aire en las ciudades:

Es lógico que al gastar menos combustible disminuyan las emisiones contaminantes a la atmósfera de los vehículos que conducimos; por consiguiente, el aire estará más limpio. No olvidemos que la contaminación del aire puede producir desde problemas respiratorios y jaquecas, hasta enfermedades cardiovasculares y cáncer, causando miles de muertes al año.

Aumento de la seguridad vial:

Puesto que en este estilo de conducción es importante moderar la velocidad, mantener la distancia de seguridad y anticiparse a las situaciones del tráfico, dispondremos de más tiempo de reacción ante cualquier imprevisto -como la aparición de un peatón o de otro vehículo- y, por tanto, no sólo habrá menos accidentes sino que además los que ocurran serán menos graves.

Técnicas de conducción para ahorrar combustible

Ahora que ya conocemos sus ventajas, pasemos a enumerar cuáles son las principales técnicas de conducción eficiente para ahorrar en el consumo de gasolina y diésel

Arranca el motor sin pisar el acelerador:

En los motores modernos ya no es necesario pisar el acelerador al arrancar el vehículo, así que evítalo para no desperdiciar combustible. Usa la primera marcha únicamente para salir los primeros metros, y cambia inmediatamente a la segunda.

Mantén el vehículo a punto:

No realizar a tiempo una puesta a punto de tu vehículo no sólo incrementa la posibilidad de accidentes y averías; también influye bastante en el consumo de combustible. Además de acudir a un taller a realizar tareas como el cambio de aceite y filtros, tú mismo puedes realizar el control de presión de los neumáticos, que también afecta al gasto de carburante.

Coloca correctamente la carga:

Si llevas algún tipo de bulto o carga en el vehículo, no distribuirla correctamente puede ser peligroso al generar inestabilidad; ésta, junto con la resistencia al aire -si la llevamos fuera del vehículo, por ejemplo en la baca- provoca además mayor gasto de combustible.

Viaja con las ventanillas cerradas:

Aunque las lunetas térmicas, la calefacción y especialmente el aire acondicionado pueden incrementar el consumo en hasta un 25%, lo cierto es que usarlos sigue siendo más eficiente que bajar las ventanillas (normalmente para ventilar): al hacerlo aumenta la resistencia aerodinámica del vehículo, y por tanto éste debe gastar más combustible para avanzar.

Elige un vehículo de bajo consumo:

Sabemos que ésto no es siempre posible; pero siempre que se adapte a tus necesidades y a tu bolsillo, procura hacerte con un vehículo con el menor consumo posible. Existen ya motores muy eficientes: tu bolsillo y el planeta te lo agradecerán.

Anticípate a las situaciones:

Es un elemento básico de la conducción eficiente: si ajustas la velocidad al tráfico existente, aprovechas la inercia, evitas los frenazos y acelerones bruscos, y usas el freno motor para frenar siempre que sea posible, no sólo evitarás el desgaste de muchos elementos del vehículo sino que también reducirás notablemente el gasto de combustible. Eso sí: al bajar una pendiente no lo hagas en punto muerto, ya que además de peligroso gastas más carburante.

Circula siempre con la marcha más larga:

Es importante circular siempre que sea posible con la marcha más larga posible; de esta forma bajamos considerablemente las revoluciones del motor y reducimos el gasto de combustible. Al subir pendientes procura también usar la marcha más larga posible, aunque necesites pisar más el acelerador.

¿Necesitas adelantar?

Aunque algunas veces puede ser necesario, en otras ocasiones es importante plantearse si realmente merece la pena realizar un adelantamiento para avanzar un lugar o dos en la carretera; ten en cuenta que en ese breve intervalo normalmente obligas al motor a realizar un gran esfuerzo, y el consumo de combustible se dispara.

Mantén la distancia de seguridad:

Si mantenemos la distancia debida con el vehículo que tenemos enfrente, tendremos que usar menos los frenos y consecuentemente también menos el acelerador para reiniciar posteriormente la marcha. Esto no sólo ahorra combustible y reduce la contaminación, sino que también reduce el desgaste del motor y los frenos. Además, reduce enormemente la posibilidad de tener un accidente.

Modera la velocidad:

No se trata únicamente de una cuestión de seguridad (a más velocidad, menor tiempo de reacción y mayor distancia de frenada)… Ten en cuenta que el consumo de combustible se incrementa en proporción a más del cuadrado de la velocidad; es decir, que si por ejemplo pasamos de 100 a 120 km/h -un aumento del 20% de la velocidad- eso aumentará un 44% el gasto de carburante. Lo ideal es conducir a una velocidad lo más uniforme y constante posible.

Consejos para ahorrar carburante: camiones y furgonetas

Las recomendaciones anteriores para conducir de manera eficiente para ahorrar carburante, son igualmente válidas para los camiones y furgonetas, pero en el caso de los vehículos industriales podemos añadir las siguientes:

1. Conoce tu camión y/o furgoneta :

Es importante que conozcas las principales características de la furgoneta o el camión que vayas a utilizar, así como su motor, la potencia máxima y el resto de sus sistemas, para poder realizar una conducción lo más segura y eficiente posible.

2. Revisa el vehículo antes de salir:

Comprueba el estado del motor, el estado de los filtros y el nivel de aceite, etc. No revisar a tiempo los elementos básicos de tu vehículo de trabajo puede causar un mal funcionamiento o una avería, incluso un accidente.

3. Cómo arrancar un motor diesel:

En los motores de gasolina lo mejor es salir nada más arrancar, pero en los diesel lo mejor es arrancar -sin pisar el acelerador- y dejarlo en ralentí al menos un minuto para que se ajusten todos los sistemas y se regule el caudal óptimo de combustible.

4. Vigila las revoluciones:

Para trabajar con la marcha más alta posible y consumir menos combustible, fíjate en las revoluciones del motor: en los de gran cilindrada es recomendable cambiar de marcha entre las 1.300 y 1.600 revoluciones; en los de menor cilindrada, hazlo entre las 1.000 y 1.300

5. Fíjate en la presión de los neumáticos:

Además de que un neumático con la presión correcta reduce el gasto de carburante, vigilar la presión también ayuda a evitar pinchazos indeseados en la carretera o reventones inesperados, que pueden provocar un accidente grave.

6. Conoce tu itinerario:

Antes de ponerse en marcha, es importante que tengamos clara la ruta a seguir para evitar dar rodeos o vueltas innecesarias y gastar más combustible. Además conviene señalar en el camino los puntos para descansar, repostar, o para solicitar ayuda técnica en caso de que sea necesario.

7. Coloca bien la carga:

Además de los peligros inherentes a una carga mal colocada, si llevamos exceso de carga o ésta no está bien distribuida el gasto de carburante aumentará. Es también cuestión de seguridad: en caso de frenada brusca, un exceso de carga aumentará el espacio para frenar, y si la carga no está bien fijada puede desplazarse.

¿Cuánto se puede ahorrar con la conducción eficiente?

Aplicar en carretera estas técnicas para conducir de forma eficiente, puede suponer un ahorro de gasolina de entre un 10 y un 25%, según la aseguradora Generali. Para entenderlo mejor, este porcentaje sería aproximadamente de unos 10 o 15€ por cada depósito, dependiendo de la capacidad del mismo. Además, según un estudio de Hello Auto, si se mantiene una conducción eficiente se puede ahorrar hasta 100€ al año en carburante.

Como hemos visto, una conducción eficiente no sólo permite ahorrar dinero en combustible, mantenimiento y reparaciones, sino también cuidar nuestro vehículo y alargar su vida útil, y mejorar la seguridad vial y el medioambiente. Se trata por tanto de un estilo de conducción especialmente necesario si manejamos un camión o furgoneta, ya que somos responsables no sólo de nuestro vehículo y su carga, sino también de las vidas de otros conductores. Desde IVECO en Madrid, apostamos por una conducción inteligente y un mantenimiento correcto en los talleres para prevenir averías y gastos innecesarios.

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